El 2º Juzgado Civil de Santiago publica el folio 41 de una de tus causas: «Traslado».
LeyCase lo descarga y lo deja buscable dentro del expediente, aunque venga escaneado.
Cada mañana, LeyCase entra al Poder Judicial con tu clave, lee lo que se publicó en tus causas y te deja el informe, los plazos y las alertas antes de que llegues. Tú no vuelves a revisar el Poder Judicial tribunal por tribunal.
Con LeyCase, cada abogado del estudio recupera cerca de 5 horas a la semana. Tiempo que hoy se va en tramitar, no en litigar.
Tu tiempo no se mide en horas.
Se mide en las decisiones que no alcanzas a tomar.
Construimos el sistema que te las devuelve.
Ingresas tu clave del Poder Judicial una sola vez. Queda cifrada y no se comparte con nadie. En minutos, LeyCase encuentra todas tus causas, en todas las competencias.
Cada mañana a las 07:00, LeyCase revisa tus causas en el Poder Judicial, descarga cada resolución y escrito nuevo, y convierte los escaneados en texto que se puede buscar.
La IA lee lo que llegó, calcula los plazos que nacieron —con feriados judiciales chilenos—, señala los riesgos y deja un informe diario por causa. Cada conclusión apunta al folio del que salió.
36 módulos sobre una sola base: la información no se duplica, fluye. Así se ve en una mañana real.
Una mañana cualquiera · el estudio aún vacío · ejemplo
El 2º Juzgado Civil de Santiago publica el folio 41 de una de tus causas: «Traslado».
LeyCase lo descarga y lo deja buscable dentro del expediente, aunque venga escaneado.
La IA lee la resolución seudonimizada: confiere traslado de la excepción de pago.
El nombre y el RUT de las partes no salen del sistema: el modelo razona sobre el texto, no sobre tu cliente.
Nace el plazo para contestar: 3 días hábiles — vence el jueves 16
Calculado desde la resolución que lo gatilla, con feriados judiciales chilenos.
La causa ya sabe de quién es: su cliente, con su contrato vigente y su honorario pactado.
Nadie volvió a escribir su nombre. El avance queda registrado en su ficha, con su honorario.
Se crea la tarea «Redactar contestación», asignada a la abogada de la causa.
Nadie la anotó: nació con el plazo. Y si es fatal, los avisos al socio no paran hasta que se suba el certificado de envío.
Llegas al estudio y el informe del día ya está en tu correo: qué cambió, qué vence, qué quedó listo.
Todo lo anterior ocurrió solo. Tú entras a decidir, no a transcribir.
LeyCase entra al Poder Judicial como lo harías tú: con tu clave y un navegador real. Descarga lo nuevo y actualiza tus causas antes de que llegues. Tú no tocas PJUD.
Los modelos leen las resoluciones y documentos de la causa, no un resumen. Cada afirmación de la IA se puede rastrear al folio del que salió.
Antes de consultar a la IA, LeyCase reemplaza los nombres, RUT, correos y direcciones por marcadores, y los restituye en la respuesta. El modelo razona sobre el caso; los datos de tu cliente se quedan en casa.
Tu clave del Poder Judicial y tu certificado de firma nunca se guardan en claro: viven cifrados y se usan solo para operar en tu nombre. Jamás se muestran, se comparten ni se exportan.
Un plazo fatal avisa todos los días —al abogado y al socio— y sigue avisando aunque venza. No se silencia marcándolo como hecho ni descartándolo: la única forma de detenerlo es subir el certificado de envío que acredita la gestión.
Cuando nace un plazo, nace su tarea: asignada al abogado de la causa, con el vencimiento pegado y en el tablero donde el equipo ya trabaja. Nadie tiene que acordarse de anotarla.
Portal de solicitudes ARCO, control de cookies, registro de tratamiento y roles de responsable y encargado definidos, para que el cumplimiento del estudio no dependa de un anexo que nadie leyó.
Cada consulta a un modelo queda registrada con su costo y su estudio. Sabes exactamente cuánto gastas y en qué.
Plazos con feriados judiciales chilenos, competencias del PJUD, RUT, SII y Ley 21.719. No es un software gringo traducido.
“LeyCase no nació en una pizarra. Nació de destinar dos horas al día a revisar el Poder Judicial tribunal por tribunal, y de un plazo que casi se nos pasa. Lo construimos primero para operar causas reales; recién después lo convertimos en producto.”